Un ministro normal, se mueve sin escolta por su barrio de Madrid y hace la compra él mismo

A diferencia de otros ministros de izquierdas que hacen gala, y sobre  todo, uso de sus privilegios, Manuel Castells se muestra austero. Su ausencia de la esfera pública le ha hecho estar en ocasiones en el punto de mira de sus enemigos. Pero es un hecho que el ministro de Universidades no tiene afán de protagonismo.

Así lo demuestra en algo tan cotidiano como ir a la compra. En estas imágenes que ofrece OKDIARIO puede observarse al ministro de Universidades, Manuel Castells, haciendo él mismo la compra en un supermercado del barrio madrileño donde vive, cercano al ‘Pirulí’ de la M-30. A diferencia de otros compañeros suyos, no lleva escolta, ni se hace acompañar del servicio de seguridad para estos menesteres. Se mantiene alejado de la «casta» que tanto denostaron viejos camaradas que ahora disfrutan de sus prebendas.

Su compañero de Gabinete en la Vicepresidencia segunda del Gobierno, Pablo Iglesias, es habitual de un Supercor situado en la localidad de La Navata, cerca de donde el vicepresidente e Irene Montero tienen su casoplón. Varios clientes del supermercado han confirmado a OKDIARIO que el líder de Podemos suele hacer la compra en este centro. «Viene mucho a comprar porque vive por aquí y suele venir siempre con su escolta», comentaba algún cliente del establecimiento.

El escolta que acompañó al vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, mientras hacía la compra en el Supercor de La Navata (Galapagar) lucía su pistola en el cinturón mientras vigilaba, mirando constantemente de un lado a otro con rapidez, para que nadie molestase al vicepresidente segundo del Gobierno ni le hiciera fotos.

Manuel Castells

El mismo vicepresidente, un hombre que se ha autoproclamado como «simpatizante del movimiento bolivariano» y ha criticado con vehemencia a la ‘casta’ cuando estaba en la oposición, ha hecho gala de las prerrogativas que le otorga el cargo: llegaba recientemente al Senado en su coche oficial y no se bajaba de él hasta que uno de sus escoltas le abría la puerta.

Una imagen que demuestra el gran cambio de Pablo Iglesias desde que dijese que sólo él representaba a la clase trabajadora frente al resto de dirigentes políticos. Ahora es uno más de la «casta» que tanto denostaba antes de que Podemos irrumpiese en la política nacional.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: