Susana, entre Espadas y la pared… y otras batallas de electoyonquis

Desde que Sadam Hussein fantaseó con “la madre de todas las batallas”, el periodismo se encontró con una de esas frases lexicalizadas muy pinturera que sirve para anunciar grandes conflictos, grandes broncas o grandes zapatiestas. En Madrid va a librarse una campaña salvaje, con el paroxismo de la polarización; pero en el actual escenario multipartisita lleno de líderes electoyonquis, enganchados a los choques electorales, se están librando y se van a librar muchas otras batallas. También en Andalucía.

Madrid ens roba… los focos

1.- Isabel Díaz Ayuso“Ahora voy a cambiar el lema de campaña y pasará a ser: Comunismo o libertad. Eso sí, España me debe una: hemos sacado a Pablo Iglesias de La Moncloa”.2.- Pablo Iglesias“Hoy es imprescindible hacer frente a esa derecha criminal.”



“Madrid no es una serie de Netflix”, dijo la candidata de Más Madrid con desdén hacia Pablo Iglesias, casi superando la mala leche oceánica de Sánchez que había despedido al vicepresidente elogiado su gestión de las residencias, precisamente su gestión de las residencias, una catástrofe nacional con millares se muertos. Pero Iglesias sí parece convencido de que la campaña es una serie de Netflix, y además él ya tiene título: Volver a la Guerra Civil. En su primer cartel se lee antifascismo y No pasarán. (Sí, dice “no pasarán” a los que ya gobiernan, porque sólo es un fetiche ideológico). En el primer mitin habló de “hacer frente a la derecha criminal”. Se viene una campaña realmente salvaje; y ni siquiera se necesita a Vox para polarizar, porque Ayuso se vale por sí misma: “Comunismo o libertad”. Ese duelo personal será bárbaro. Otros candidatos, y en particular Gabilondo, van a parecer palomas posadas en un tanque Jagdpanther en la Batalla de Normandía

Todo es ya campaña.

3.- Pedro Sánchez“Ay, señor Casado, que estamos en campaña…y aquí hemos estado con el mitin”. 4.- Gabriel Rufián“Si las democracias del mundo fuesen casas, la democracia española sería una chabola… ¿En una democracia plena se protege, e incluso se ayuda, a un Rey y unas infantas a robar vacunas? (…) ¿En una democracia plena se tiene a nueve demócratas salvajemente encarcelados por un referéndum? (…) ¿Qué van a hacer para intentar dignificar esta chabola?”.

Pues sí, Casado dio un mitin impúdico en la sesión de control, y Sánchez se lo afeó, con un cierto tono de cura berlanguiano reprendiendo a un adolescente. Por supuesto, instantes después Sánchez se lanzó él mismo a otro mitin. Nada de lo que sorprenderse: todo es campaña. Tras Casado, intervino Rufián con un discurso contra la democracia española marca de la casa: provocador, altisonante, mezquino y hueco. Sánchez, sin embargo, eludió darle una respuesta para defender la dignidad de una democracia catalogada como plena en todos los grandes rankings globales, y se enredó en evocaciones de Azaña. Va de suyo que el discurso de Rufián era exagerado hasta el ridículo, con el lastre de hacerlo en nombre de una Cataluña cuya política es cada vez más bananera, y además en boca de un tipo con tan poco crédito como él; pero, en definitiva, Sánchez prefirió defender su relación con Rufián antes que defender la democracia española y sus instituciones. Son 13 votos. Y la aritmética pesa más que la ética.

Derecha a derechazos

5.- Edmundo Bal“El PP tiene en marcha una operación, una nueva trama de corrupción, quiere comprar voluntades, quieren comprar personas, han abierto su Caja B y están dispuestos a pagar lo que haga falta pagar para comprar a gente de Ciudadanos”.

Ciudadanos trata de resistirse a algo: un partido que surge por un estado de necesidad para cumplir una función, es inviable si no cumple esa función. Fallaron cuando se les necesitaba, y ahora se percibe que no son necesarios. En ese contexto de debilidad crítica, cometieron un error mayúsculo en Murcia: ir a una moción sin fuerza y sin unidad en sus filas. Ese fracaso ha roto y debilitado más a Ciudadanos, y el PP y Vox han olido la sangre. Vox quiere adelantos electorales, aunque en Madrid no tienen oferta muy diferenciada de Ayuso y ella capitalizará el voto útil. García Egea, tal vez por haberse sentido humillado en Murcia, no se corta en invitar a los ciudadaners a mudarse al PP; y ha fichado a Hervías con la agenda de la organización, es decir, con la caja negra de quién es quién y sus debilidades. Ay.

6.- Santiago Abascal“Vox logró que llegase el cambio a Andalucía. Hoy ese cambio está en riesgo, porque la veleta naranja ha acabado convertida en el puñal naranja. Y porque desconfiamos de la estabilidad del gobierno de Andalucía, por eso le queremos pedir a Juanma Moreno que haga una reflexión sobre la conveniencia de adelantar elecciones”

En Andalucía, el verbo en auge es encapsular: PP y Ciudadanos tratan de aislarse de las presiones exteriores, pero Vox, efectivamente, ha olido la sangre y Abascal pasó aparatosamente por Sevilla para tratar de pinchar la cápsula, o al menos insistir en que ésta se pinchará porque Ciudadanos es ahora el puñal naranja de la traición. De Abascal a Olona –a la que ya ven como futura vicepresidenta de la comunidad– enfatizan la idea de que ese encapsulamiento supone, de hecho, aislarse de la realidad.

7.- Juanma Moreno “¡Oiga! Yo creo que hoy toca sensatez, serenidad y estabilidad. Y el primer mensaje que yo quiero mandar aquí es un mensaje de estabilidad en Andalucía. Los dos socios de gobierno hemos hecho una adenda al acuerdo que firmamos donde queremos marcar una serie de objetivos. Primero, tenemos la vocación de agotar la legislatura en diciembre de 2022, y el segundo objetivo es que aquí no se pasa nadie de un partido a otro.”.

El gran Philip K. Dick acertó a dar una buena noción de la realidad: aquello que, aunque lo borres de tu pensamiento e incluso dejes de creer en ello, no va a desaparecer. Para Moreno, el mensaje es una cápsula de estabilidad sensata y serenidad, pero la realidad es que Ciudadanos, su aliado natural en el centroderecha, está bastante roto y en situación de algo riesgo; Vox, con quien querría marcar distancia, es una fuerza efervescente cuyos órdagos ya debe asumir como mensajes de una futura negociación; e incluso su propio partido irrumpe desde Génova para imponer una solución en Sevilla como mensaje vertical de que el mando está en Madrid. La realidad, más allá del deseo.

Espadas en todo lo alto

El sanchismo, que ya ha ocupado casi todo el PSOE para su ciclo como Partido Sanchista Obrero Español, aún tiene pendiente hacerse con Andalucía. Y será Espadas, tras la negativa de Montero, pero nunca Susana, que ha rechazado todas las ofertas de una salida pactada. Desde Ferraz, léase Moncloa, dejan la decisión a la militancia, pero el plan es, una vez más, que sea por dedazo y no vote la militancia. Espadas en todo lo alto’ era la señal para el comienzo de la batalla… y vuelve a serlo.

8.- José Luis Ábalos “El alcalde de Sevilla es mucho alcalde. El señor Espadas es muy importante y está en su decisión poder presentarse; y también, en la decisión los militantes de Andalucía, la decisión de aceptarlo o no”9.- Susana DíazTodo nuestro talento, energía y trabajo están centrados en la pandemia. Cuando lleguen las primarias, decidirá la militancia el futuro; y lo haremos aquí, en Andalucía. Ahora todos los socialistas estamos centrados en la pandemia… más cuando las derechas han usado la pandemia para quebrar la igualdad”

Susana Díaz asegura estar centrada en la pandemia, mientras recorre Andalucía haciendo campaña para conservar la secretaría del PSOE andaluz. Solo estos días ha visitado al menos Posadas, Guadalcázar, La Carlota y Palma del Río, el viernes en Córdoba; Viator, Níjar, Las Tres Villas, Abrucena y Fiñana, el miércoles en Almería; Los Barrios y Tarifa, el lunes en Cádiz; dos antes, Málaga, Casabermeja, Colmenar, Periana y La Viñuela… En fin, lo que se dice centrada en la pandemia.Por demás, Díaz muestra un coraje admirable dando la batalla, aunque quizá a su campaña le falten hechuras épicas. Es evidente que trata de reproducir el plan con que Sánchez la derrotó en las primarias como outsider frente a la nomenclatura; pero no es fácil ejercer ese papel después de haber sido presidenta. Díaz perdió Andalucía porque cientos de miles de votantes socialistas se quedaron en casa; y el partido no va a concederle su deseo de repetir por más que frote la lámpara mágica de la sumisión al líder. El mensaje de Moncloa es cada vez más rotundo, con ecos de una batalla anterior: no es no. Espadas quiere el reto, pero no quiere guerra. Abalos, en plan Rajoy, dice de él que “ es mucho alcalde” (le faltó añadir “mucho alcalde y muy alcalde”), que es como decir nada pero diciendo lo suficiente: no a Díaz. Ella, con todo, reclama el derecho a librar la batalla mientras va y viene de agrupación en agrupación; resistiéndose a asumir que el partido la ha sentenciado y está, definitivamente, entre Espadas y la pared.

Cs, los ERE… y Espadas

10.- Juan Marín “¿El señor Arenas está imputado? Si el señor Arenas es imputado por corrupción política, igual que pedí con Cháves y Griñán, y con todos los que han sido imputados por corrupción política, yo pediré que abandone su acta en el Senado. Usted tendría que pedir hoy los documentos de Isofotón, donde figuran tres ministros de actual Gobierno, pero, claro, eso se llama coherencia, que es algo que usted nunca ha tenido“.

Marín on fire, respondiendo a un ex consejero socialista que le afeaba su colaboración con el PP de Arenas en el Senado pese a estar en la lista de Bárcenas. Marín vio que aquello le caía como un balón centradito con rosca al centro del área, y entró directo al remate estilo Lewandovski. Claro que en esta crisis, si Ciudadanos se ha debilitado, Juan Marín sale reforzado: Arrimadas lo ha llevado al núcleo duro como barón, y sus opositores se han descabezado con la fuga de Hervías, e incluso el coqueteo bajo sospecha de Rocío Ruiz con el PSOE en víspera de Murcia ahora está en la agenda de Vox. Está por ver, sin embargo, que eso baste para superar la barrera de las próximas elecciones. Entretanto, la petición de la Fiscalía para mantener las condenas de los ERE, algo que puede llevar a prisión a un ex presidente y varios consejeros, rearma el discurso de Marín sobre el lastre invalidante de corrupción del PSOE andaluz… Con una paradoja final: el propio Marín excluyó de ahí a Espadas. Ironía para la cápsula.

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