Pedro Sánchez permite que los actos de culto a los asesinos etarras se dupliquen en sólo un año

Los actos de enaltecimiento de ETA y de culto a sus asesinos se han duplicado en sólo un año, según los datos del Observatorio de la Radicalización, que publica el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE).

Hasta octubre de este año, se han contabilizado ya 173 actos de apoyo a la violencia etarra. Entre ellos, 16 homenajes a miembros de ETA, 77 pintadas y pancartas a favor de la banda y 59 manifestaciones por la excarcelación de presos etarras. En 2019, hasta ese mismo mes, se habían registrado 91 actos de este tipo.

Ventajas a etarras

En los últimos días, y en plena negociación del Gobierno con Bildu para la aprobación de los Presupuestos Generales, se han conocido nuevas ventajas penitenciarias a presos de ETA.

El pasado viernes se supo que cinco presos de la banda que se encontraban en el módulo de aislamiento del centro penitenciario de Huelva -entre ellos, Francisco Javier García Gaztelu, ‘Txapote’, condenado por decenas de asesinatos, entre ellos el de Miguel Ángel Blanco- habían abandonado el módulo de aislamiento.

Un gesto, no obstante, que sigue sin satisfacer a los colectivos de presos. «Saludamos la decisión de sacar a los presos y presas vascas de aislamiento porque las condiciones de vida fuera de esos módulos son mejores, pero insistimos en que los movimientos que está realizando Instituciones Penitenciarias son insuficientes», consideraron desde la asociación de familiares de presos de la banda, Etxerat.

La presión a Sánchez, en plenas cesiones a los proetarras, va en aumento, y estos colectivos exigen que los presos estén «al menos en segundo grado y muchos de ellos en libertad».

De hecho, en el último año, las manifestaciones para la excarcelación de presos han registrado un incremento espectacular. Si en 2019 estas convocatorias fueron 3, en lo que llevamos de año ascienden ya a 59, según COVITE.

Acercamientos 

Desde que Sánchez llegó a La Moncloa, el Gobierno ya ha acercado a 103 etarras a cárceles más próximas a sus lugares de origen. Son más de la mitad de los 197 miembros de la banda que actualmente cumplen condena. De ellos, 25 cuentan además con delitos de sangre, que acumulan 111 asesinatos. 

La pasada semana, sin ir más lejos, y mientras Bildu anunciaba su apoyo a las cuentas del Gobierno socialcomunista, se conoció el traslado de cinco presos a cárceles del País Vasco y Zaragoza. Entre ellos se encontraba Mikel Azurmendi, condenado por varios atentados, entre ellos el asesinato en 1998 del concejal del PP de Sevilla Alberto Jiménez-Becerril y su mujer. Azurmendi fue además condenado por el asesinato en 1994 del teniente del Ejército Miguel Peralta, al estallar la bomba lapa colocada en su coche cuando conducía por la autovía de Extremadura.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó este lunes que el traslado de ese centenar de presos se deba a un «canje» con Bildu a cambio de su apoyo a los Presupuestos aunque defendió, en cualquier caso, aplicar el Estado de derecho de forma individualizada.

«Si a ETA se le venció con el estado de derecho y la ley, ¿ese mismo estado de derecho no tiene que aplicar la ley?», se preguntó Grande-Marlaska en una entrevista en Antena 3, en la que arremetió contra quienes critican los acercamientos porque «parece que quieren orillar la ley».

Sánchez impone el silencio

Bildu apoyó la pasada semana la tramitación de los Presupuestos del Ejecutivo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Fue el propio Arnaldo Otegi el encargado de anunciar el voto favorable de la formación. Una circunstancia que fue celebrada por Pablo Iglesias a través de un mensaje en Twitter en el que situó directamente a Bildu «en la dirección del Estado». 

El acuerdo ha provocado las críticas de varios dirigentes del PSOE, como Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, que escribió en Twitter: «Ver a Otegi siendo clave para decidir los PGE, que combatió desde un grupo terrorista, me produce una sensación muy dolorosa. Por un lado, de fracaso como país por no ser capaces de que sean irrelevantes. En lo personal, iré a la farmacia a buscar un antiemético» (un remedio antináuseas).

Poco después, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, afirmó compartir «buena parte» del mensaje. «El pacto con Bildu no tiene un pase», alegó.

La reacción de Pedro Sánchez ha sido imponer el silencio sobre el acuerdo con los proetarras e, incluso, acusar de deslealtad a los barones críticos.

En la reunión de la Ejecutiva socialista, celebrada este lunes, varios dirigentes insistieron en sus reproches, especialmente por la «escenografía» del entendimiento. Pero el presidente socialista decretó un «cierre de filas» e instó a los barones a trasladarle a él las críticas en privado.

El secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, José Luis Ábalos, aseguró después que «el Gobierno no puede renunciar a los votos de nadie, no existe el mecanismo para ello».

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