la Junta presiona a Vox mientras Susana Díaz se arrastra ante Juanma Moreno

Si hay algo cierto en los Presupuestos de Andalucía es que están sobre el tejado de la Junta de Juanma Moreno, que quiere pactar con un Vox más firme desde la moción de censura mientras los socialistas se arrastran para tratar de volver a meter mano en las cuentas de la comunidad. Lo único claro es que estas cifras no serán acordadas por Vox y PSOE al mismo tiempo, toda vez que los de Alejandro Hernández se han negado a participar en unas cuentas con los socialistas, mientras que los de Susana Díaz también han rechazado cualquier pacto con Vox.

En esta tesitura, con los Presupuestos más sociales de la historia de la comunidad, la Junta de Andalucía apremia a Vox para que dé su brazo a torcer. Algo, a priori, complicado tras las palabras de Pablo Casado en la moción de censura.

Por el momento, este sábado el consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior, Elías Bendodo, ha presionado a Vox al afirmar que decir ‘no’ a los presupuestos de la Junta de Andalucía para 2021 es «obligar a que muchos comerciantes tengan que echar la persiana».

Durante su intervención en la visita de este sábado a las obras de adaptación del Hospital de Alta Resolución de Estepona (Málaga), el consejero del ramo ha reclamado «sensatez» y ha asegurado que «nadie entendería» que Andalucía no cuente con un presupuesto para el próximo año, unas cuentas que suponen «una herramienta contra el Covid-19 desde el punto de vista sanitario, económico y social».

Así, tras recordar que la partida de la Junta para 2021 es un «presupuesto récord» en inversiones en infraestructuras sanitarias, así como en el marco educativo, ha insistido en que estas cuentas «no merecen ningún voto en contra», sino que deberían ser aprobadas por la unanimidad.

En palabras del también portavoz del Ejecutivo andaluz, el rechazo a los presupuestos supondría «decir no al aumento en sanidad, educación y servicios sociales; decir no al Plan de Rescate de autónomos, pymes, comercios e industria; y obligar a que muchos comerciantes tengan que echar la persiana».

En relación con el citado Plan de Rescate, Bendodo ha subrayado la importancia del mismo, incidiendo en que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha puesto sobre la mesa una partida de más de 650 millones, de los que 215 irían destinados a ayudas directas, 350 millones para avales, con un periodo de carencia que podría llegar hasta los 18 meses, y 94 millones para ayudas indirectas, entre ellas, deducción de impuestos.

Este plan, que pretende ayudar a los sectores más afectados por esta crisis, incluye una parte de ayudas que se harán efectivas con partidas del actual presupuesto y llegarán a los empresarios antes de que acabe el año; mientras que otra parte tendrá que vehicularse a través del Presupuesto del 2021.

Por ello, el consejero ha insistido en la importancia de que esteas cuentas salgan adelante. «Nadie entendería que se apoye el Presupuesto General del Estado con el apoyo de Bildu y no el de la Junta de Andalucía» que, ha recordado, viene para luchar contra la crisis de la pandemia.

PSOE

Por su parte, el PSOE se arrastra ante una Junta a la que no deja de criminalizar para aprovechar el ‘no’ de Vox y meter mano en las cuentas andaluzas. Otra vez. Este sábado, los de Susana Díaz, a través del portavoz de Hacienda del Grupo Parlamentario Socialista, Antonio Ramírez de Arellano, se han ofrecido a la Junta de cara a negociar el Presupuesto autonómico y han insistido en que, «pese a la vergüenza y la indignidad de este Presupuesto, si la Junta quiere negociar en serio, sin Vox como socio preferente, aquí está el PSOE».

Así se ha manifestado el socialista en una comparecencia en la que ha exigido que retiren el anteproyecto de ley de Presupuesto, que «a todas luces es insuficiente, no va a resolver los problemas de los andaluces y no son más que unas cuentas prorrogadas sin el esfuerzo necesario», según reseña el partido en una nota de prensa. De este modo, los socialistas se comprometen a sentarse «a negociar de cero, pero esta vez que lo hagan de verdad, sin teatrillos ni trampas».

Frente a unos «presupuestos malos, que no son los que Andalucía necesita», los socialistas han propuesto «medidas concretas» que tienen que ver con la apuesta «por los servicios públicos». Así, el PSOE exige «incrementar la partida de la Consejería de Salud y Familias en más de 500 millones, superando los 12.200, lo que implica un incremento de más del 10%».

Además, reclaman que aumente la inversión en atención primaria, para que represente un 25% del total, y que el sistema sanitario andaluz supere la inversión de 1.656 euros por habitante.

En materia educativa, Arellano ha insistido en la necesidad de aumentar 500 millones en el presupuesto para la educación pública hasta alcanzar un 14% más sobre las partidas de este año; que se contraten 5.000 docentes más, se aumente el 75% la inversión en infraestructuras educativas y se aporten 40 millones más en gastos complementarios como transporte o comedores.

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