Génova advierte a Bendodo de su posible incompatibilidad como líder del PP de Málaga

El patio andaluz del Partido Popular se convulsiona. La inminente celebración de los congresos provinciales y la renovación de los liderazgos está sacando a la luz el enfrentamiento que las direcciones nacional y regional por hacerse con el poder territorial en la comunidad. Y ello en un escenario de tensión que no se recuerda desde antes del congreso nacional en el que se hizo con la Presidencia Pablo Casado sin el apoyo del actual presidente andaluz, Juanma Moreno.

La guerra abierta, según fuentes de la dirección nacional, tiene su origen en la ruptura del principio de acuerdo alcanzado con la dirección regional para la celebración de los congresos provinciales y de lo que hacen responsable de manera directa al consejero de Presidencia andaluz, Elías Bendodo. A él le imputan maniobras en varias provincias para la presentación de listas alternativas.



En este sentido, las fuentes consultadas reprocharon que en lugar de “trabajar por la unidad del partido” haya realizado movimientos que han agrietado esa cohesión en varios de los territorios, entre ellos Almería, Cádiz y Sevilla. En esta última provincia, Virginia Pérez, crítica con la dirección del PP andaluz, dio el paso de presentarse, ante lo que Juanma Moreno reaccionó convenciendo al alcalde de Carmona, Juan Ávila, para que plante cara. Una reacción que ha generado malestar en Génova.

Y en esta partida por el poder territorial andaluz, la dirección nacional trata de jugar sus bazas. Una de ellas fue el envío el pasado miércoles de un escrito firmado por la vicesecretaria de Organización del PP nacional, Ana Beltrán, a presidentes y secretarios generales para recordarles la existencia de un régimen de incompatibilidades y, en especial, “la necesidad de respetarlo para garantizar el correcto desarrollo de los congresos y asegurar el adecuado funcionamiento de la organización”.

Las fuentes consultadas vinieron a coincidir en que se trata de una especie de aviso a navegantes en la actual contienda. Con un destinatario principal, Elías Bendodo, quien, precisamente, será reelegido este fin de semana en sus responsabilidades orgánicas. Si bien hay otros dirigentes en su situación, como la delegada del Gobierno andaluz en Cádiz, Ana Maestre, candidata a presidir el partido en la provincia, el caso de Bendodo es el más significativo.

Advierten de que si hubiese alguna impugnación en el congreso de Málaga, el Comité de Derechos y Garantías tendrá que analizar el asunto

Aplicando la literalidad de lo contenido en los estatutos nacionales del PP, la situación de Bendodo como máximo dirigente popular en Málaga y consejero andaluz entra en conflicto con el régimen de incompatibilidades de la organización. El artículo 10 de los estatutos, apartado d, dice literalmente: “Los presidentes y secretarios generales provinciales e insulares del Partido sólo son compatibles con cargos de representación institucional en corporaciones locales y provinciales, en parlamentos autonómicos y el Senado”.

Una situación en la que no se encuentra el número 2 del Gobierno andaluz. Bien es cierto que Bendodo cuenta con una especie de dispensa por parte de Génova para mantener su actual estatus. A pesar de ello, el mensaje lanzado por Génova es de advertencia. En este sentido, las fuentes consultadas insistieron en la necesidad de cumplir los estatutos y recordaron que fue justamente Moreno Bonilla quien en el marco del congreso nacional defendió la idea de “una persona un cargo”.

Si bien admitieron que Bendodo cuenta con la autorización para mantener su doble condición, incidieron en que se tratará de una situación de incompatibilidad, lo que podría dar lugar a una posible impugnación en el próximo congreso provincial de Málaga. Un supuesto que obligaría a entrar a analizar la situación al Comité de Derechos y Garantías del PP.

En Málaga, al nombre de Bendodo hay que sumar el de Patricia Navarro, su número dos orgánica en los últimos años. Navarro también incumple el régimen de incompatibilidades del partido, dado que a su puesto de secretaria general del PP malagueño suma el cargo de delegada del Gobierno andaluz.

Preguntada por la situación de ambos mandatarios, la dirección provincial del PP de Málaga se limitó a contestar a este periódico: “El PP de Málaga no se pronuncia“. Y en cuanto a la figura de Navarro, no está claro que vaya a continuar manteniendo sus actuales responsabilidades en la formación.

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