“El deporte beneficia a las personas con discapacidad intelectual”

Al frente del centro San Lucas de Sevilla. Almudena Chávez Peinado (Sevilla, 1980) es directora de innovación en SAMU y directora del centro de día San Lucas de discapacidad intelectual y trastornos de conducta. Diplomada en Trabajo Social, licenciada en Antropología y estudiante de Psicología, lleva 12 años en SAMU, empresa sevillana con 40 años que empezó con ambulancias de emergencias y hoy gestiona centros sociosanitarios por todo el país de discapacidad intelectual, trastornos de conducta, daño cerebral, apoyo a alumnado con necesidades especiales, salud mental y, sobre todo, de menores inmigrantes no acompañados. Madre de tres hijos, le gustan los retos, leer y pasear por el campo y la playa. 

-La película Campeones nos enseña la importancia de la práctica de deporte para las personas con discapacidad cognitiva



-Sí, el deporte va íntimamente ligado a la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual. Es un apoyo necesario para la inclusión de estas personas. Por eso la Fundación SAMU siempre se ha preocupado por el hecho de que el deporte esté presente en todos los tratamientos con estas personas.

“En las personas con trastorno de conducta hay una relación directa entre el deporte y la mejora de la conducta porque influye en el estado de ánimo”

-Desde su experiencia como directora del centro de día San Lucas, ¿qué beneficios tiene el deporte para las personas con discapacidad intelectual?

-Los deportes les motivan mucho y esa motivación repercute en su estado de ánimo y en su comportamiento. En las personas con trastorno de conducta hay una relación directa entre el deporte y la mejora de la conducta porque influye en el estado de ánimo. Es muy raro que se dé una crisis de agitación durante una actividad deportiva de las que organizamos en nuestro centro: rutas saludables de senderismo, una liga de fútbol con varias asociaciones, danzaterapia, rugby…

-La Fundación SAMU y la Universidad de Sevilla han diseñado la primera escala de valoración física y motriz para personas con discapacidad intelectual sobre una muestra de este colectivo.

-Su nombre es SAMU DIS-FIT. Es fruto de dos años de investigación y trabajo de campo en colaboración con el Departamento de Motricidad Humana y Rendimiento Deportivo de la Universidad de Sevilla y se enmarca dentro de la estrategia general de I+D+i de SAMU. Surge como respuesta, desde el ámbito académico y de la atención a las personas con discapacidad intelectual, a la necesidad de mejorar la calidad y esperanza de vida de estas personas a través de la actividad física. Se necesitaba una herramienta para medir sus condiciones físicas y así poder mejorarlas. La investigación ha sido promovida por ambas entidades y dirigida por la doctora Ruth Cabeza Ruiz junto con el experto Francisco Alcántara. 

“Se necesitaba una herramienta para medir sus condiciones físicas y así poder mejorarlas. La investigación ha sido dirigida por la doctora Ruth Cabeza Ruiz junto con el experto Francisco Alcántara”

¿Qué aporta esta batería o escala de valoración a las personas con discapacidad intelectual?

-Es la primera vez que se realiza una batería o escala de valoración específica para personas con discapacidad intelectual moderada y con edades entre los 20 y los 65 años. La idea es que se pueda usar en el ámbito sanitario y asistencial como guía para la implantación programas de actividad física para personas de este perfil. Es una herramienta para orientar sobre los parámetros físicos de personas con diversidad cognitiva, a través de tablas que por primera vez son el resultado de la actividad física de estas personas, y no una adaptación de tablas físicas de personas normalizadas.

-Se ha publicado en varias revistas internacionales de impacto

-La investigación concluye por ejemplo que la condición física de personas con discapacidad intelectual es equiparable a las personas sin discapacidad con más de 60 años. Se ha publicado en revistas de alto impacto (Q1 y Q2): Disability and Health Journal e International Journal of Enviromental Research and Public Heath. Es el resultado de la realización de más de 3.500 tests y pruebas a personas con discapacidad en nuestro país. Es pionera a nivel nacional e internacional.

“Uno de los principales obstáculos a la hora del diseño de tests físicos para este colectivo es la dificultad a nivel cognitivo de las pruebas. Con SAMU DIS-FIT, se intenta hacer asequible su práctica para todos los niveles de la discapacidad intelectual”

-¿Había otras experiencias internacionales?

-Había experiencias previas en EEUU para personas con discapacidad profunda y de edad avanzada, o Síndrome de Down. A nivel europeo, Eurofit la batería específica para personas con discapacidad cognitiva que se diseñó carecía de solvencia estadística. Uno de los principales obstáculos a la hora del diseño de tests físicos para este colectivo es la dificultad a nivel cognitivo de las pruebas. Con SAMU DIS-FIT, se intenta hacer asequible su práctica para todos los niveles de la discapacidad intelectual. 

-¿Ha mejorado la sensibilidad de la sociedad con la discapacidad intelectual?

-Sí, aunque queda mucho camino por recorrer. Las personas con discapacidad intelectual (lo sufre un 3% de la población a nivel mundial) han estado muy discriminadas y ninguneadas por la sociedad hasta hace muy poquito tiempo. En los últimos 15 años diferentes asociaciones han peleado por su inclusión para que tengan una vida lo más normalizada posible.  

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