Cómo saber si tu gato tiene conjuntivitis

Hoy, en Mascotíssimas, veniros a daros unos consejos de salud para vuestros gatos. Es fundamental conocer a nuestras mascotas y saber identificar los problemas físicos o de comportamientos que podamos observar en ellos, por eso hoy vamos a hablar sobre la conjuntivitis. 

La conjuntivitis es una inflamación de la membrana ocular que hace que el ojo, y en ocasiones la parte inferior de los párpados, se enrojezca. En los gatos, la conjuntivitis también puede abarcar el tercer párpado ubicado en los alrededores de la córnea. Aunque no siempre produce una infección es probable que veas alguna reacción a algún producto u objeto que le ha entrado en el ojo. En cualquier caso, si ves algo extraño debes acudir a tu veterinario y no auto medicarlo. 



Es muy importante examinar de vez en cuando a nuestras mascotas porque de esa manera podremos reconocer si tiene algún problema. Esto es muy común cuando le salen bultitos por el cuerpo. Si no los observamos de forma regular y un día vemos un bulto grande, puede suponer serios problemas. 

Los signos de la conjuntivitis se aprecian fácilmente, pero aun así os vamos a dejar aquí unos cuantos para que lo tengáis controlados: 

Parpadeos con mucha frecuencia (esto se debe a que el gato no puede soportar el picor en los ojos)

Enrojecimiento de los globos oculares 

Presencia de un flujo de color amarillo-verde (conocido como legañas). Esto suele ser más habitual cuando se presenta una infección 

Lagrimeo constante (lo que produce a su vez hinchazón en los ojos) 

Ojos cerrados o semi cerrados debido a la hinchazón y secreciones

-En casos duraderos se ha detectado el cambio del color y forma del iris

Posibles causas de la conjuntivitis

Tal y como hemos mencionado anteriormente, la conjuntivitis no siempre tiene que estar relacionada con un problema de salud, ya que puede deberse a algún cuerpo/objeto que ha entrado en el ojo del gato. Aun así, podría deberse a estos motivos:

  • Alergias: Algunos felinos tienen conjuntivitis alérgica, en la que el polen u otros alérgenos provocan una reacción alérgica.
  • Irritantes: El polvo que entra en el ojo, o algún producto que suela usar un gato podría ocasionar una irritación que de lugar a una inflamación ocular.
  • Cuerpos extraños: Podría ser una hierba que se ha quedado atrapada debajo del párpado o un pelo que se ha quedado atrapado en el ojo.
  • Ojos secos: Es poco habitual que los gatos sufran sequedad ocular, un problema de salud conocido como queratoconjuntivitis seca. Cuando los felinos padecen este trastorno, no producen suficientes lágrimas para lubricar el ojo, por lo que se reseca y posteriormente se inflama.

Por estos motivos, la visita al veterinario es fundamental ya que podría llegar a aparecer por otra enfermedad o por un debilitamiento de su sistema inmunitario. De hecho, esta inflamación podría aparecer debido al virus de la inmunodeficiencia felina, por lo que si notas que tu gato también presenta fiebre, diarrea deberías acudir al veterinario urgentemente.

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