Cierre perimetral de Antequera: “Caballero, ¿adónde se dirige?”

Colas en la farmacia, ajetreo en las calles comerciales, circulación fluida y ausencia de controles en las entradas y salidas de la ciudad. Así discurrieron las primeras horas del confinamiento perimetral en Antequera, principal núcleo de población de la comarca y que concentra un notable movimiento al contar con importantes empresas en su polígono industrial al que acuden numerosas personas a sus puestos de trabajo desde diferentes municipios de la comarca.

Los propios ayuntamientos, entre ellos el de Antequera, tenían previsto celebrar reuniones con los diferentes cuerpos de seguridad para organizar el dispositivo con el que se pretende garantizar el cumplimiento de las órdenes dictadas por la Junta de Andalucía y que no permiten la entrada o salida de las localidades confinadas a no ser que se traten de motivos justificados como acudir a trabajar o desplazamientos médicos, entre otros.



La relativa normalidad de las primeras horas de la mañana llegó a su final cuando agentes de la Policía Nacional comenzaron a realizar controles para comprobar que los desplazamientos que se estaban produciendo estaban justificados. “Caballero, ¿adónde se dirige?”, era la pregunta que se repetía una y otra vez conforme los agentes iban deteniendo a los vehículos particulares que trataban de salir de Antequera por el polígono industrial.

Unos controles que pronto provocaron retenciones, pero que los conductores llevaron con resignación. Además, buena parte de ellos, con la lección ya aprendida del anterior confinamiento, llevaban preparada la documentación con la que justificar el desplazamiento que estaban realizando en esos momentos

Mientras tanto, agentes de la Guardia Civil también comenzaron a realizar controles en las entradas a diferentes municipios y también en las carreteras que pasan por la comarca para tratar de evitar que se pudiera salir o entrar de las zonas cerradas sin justificación. Incluso algunos de los controles se realizaron durante la noche al poco tiempo de entrar en vigor el decreto del Gobierno andaluz que ordenaba el cierre perimetral. Además, tienen previsto que se trate de controles aleatorios para así tener menos opciones de ser detectados por aquellos que busquen saltarse el confinamiento. También tendrán que controlar en la Serranía de Ronda los límites con Cádiz.

Mientras tanto, el sector de la hostelería y restauración vivió las primeras horas de la entrada en vigor de las nuevas restricciones con “incertidumbre”. Así lo reconocía Moisés, responsable del bar La Socorrilla, situado en pleno casco histórico antequerano. “Teníamos una reserva de una familia de Sevilla y se canceló, tenemos que esperar el comportamiento que tengan los antequeranos y ver si salen o se quedan en casa”, explica.Además, están teniendo que adelantar las comidas para poder atender sus clientes por las noches para poder garantizar el cierre de las instalaciones a las 22:30 como marca la normativa. “Hasta ahora habíamos venido funcionando bien con el turismo nacional, había venido mucha gente, ahora no sabemos lo que va a pasar en estos diez días”, dice mientras observa la terraza vacía que tiene lista para comenzar a atender a clientes.

No muy lejos de allí se encuentra el conjunto de la Alcazaba y la Colegiata de Santa María, dos de los principales atractivos monumentales de la ciudad del Torcal y que son gestionados por la empresa Tu Historia. Elena Lozano, su responsable de comunicación, reconoce que las previsiones no son nada buenas y ayer tan solo se veían algunos turistas a los que el cierre de la ciudad les cogió alojados en alguno de sus hoteles y que estaban apurando las últimas horas de su estancia en la ciudad para conocer su zona monumental.

Mientras tanto, la ampliación de horarios que tenían previsto hacer para este puente festivo ha tenido que ser suspendida, aunque los monumentos seguirán abiertos y se hizo un llamamiento a los antequeranos para que acudan a conocerlos. “Teníamos nuestras esperanzas puestas en estos puentes que tenemos ahora”, aseguraba Lozano, que reconocía que el anterior puente se registró una buena afluencia de visitantes a los monumentos.

Además, el cierre de la ciudad también se cobró ayer el primer cierre de uno de los hoteles de la ciudad. El Antequera Golf anunció que volvía a cerrar sus puertas tras la reciente apertura que había realizado de sus instalaciones. En el sector, como era de esperar, cunde la preocupación por las consecuencias que pueden tener estas medidas y las que puedan llegan si finalmente no se logra controlar la propagación de la pandemia en esta segunda oleada.

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