Cayetano Arroyo y la Bienal Internacional de Cine Científico

Hace 30 años que nos dejó Cayetano Arroyo que como él dejó escrito “nació a la vida el día 5 de Marzo de 1991”. Un rondeño modesto, admirado, añorado y querido por todos. Su filosofía de la Vida, plenamente vigente, es un modelo a seguir para vivir en Armonía con la Naturaleza y con todos los seres de este planeta.

A su extensa producción artística (pinturas y dibujos) se unen sus inolvidables libros. En 1983 saca a la luz su primer libro Diálogos con Abul Beka publicado por la editorial Sirio (Málaga), que  nace con este libro, y es traducido al alemán y al francés. A esta exitosa obra le siguen: Yo Soy Tú Mismo (1984), Yo soy cuando Comprendo (1985), Abul Beka II (1986), El lenguaje de la Vida (1988), Oraciones hacia el Interior de Fuera (1989), Más allá de mí mismo también soy yo (1990). Su legado póstumo literario son cuatro obras que se publican:   Vívete (1992), Nosotros (1993), En la Imaginación (1994) donde aparecen sus últimos dibujos, y Hacia el despertar por la muerte (1993). Varias de sus obras siguen reeditándose con notable éxito.

Y hace 30 años la Semana Internacional de Cine Científico dedicó esa edición de 1991 a Cayetano Arroyo, asiduo asistente al certamen desde sus comienzos. José Moreno Portales, director del SICIC en esos años, le dedicó las siguientes palaras: “Porque el SICIC está en continuo servicio de los espectadores rondeños; espectadores incondicionales, año tras año.

Aunque nos van a permitir que por una sola vez, hagamos una excepción, y esta edición del 91, se la dediquemos íntegramente a uno de los espectadores. Quizás el más fiel de la semana. El que aquel día, por primera vez en el año 78, cuando se apagaron las luces del salón del Colegio Juan de la Rosa, estaba ahí, sentado en primera fila, dispuesto a no perderse un ápice de cuanto se iba a proyectar. El que año tras año, mientras se lo permitió la vida, estuvo puntualmente en su butaca, dando testimonio de humanidad, cariño y sobre todo de amistad, para con quienes desde los despachos o las oscuras cabinas de proyección, hacíamos lo posible para que vieseis la magia de la imagen científica. Eres sin duda alguna, Cayetano Arroyo, el espectador rondeño que más se merece esta íntima dedicatoria, aunque sé que te dolerá en tu modestia. Es una deuda de gratitud hacia tu ilimitado testimonio de afecto. Y así te lo diremos, cuando al comenzar el SICIC te volvamos a ver ahí, en tu butaca de salón, esperándonos como siempre. Va por ti, Cayetano”.

En la Bienal de 2016 volvió a homenajearse a Cayetano Arroyo y desde esa edición se convoca el Concurso Escolar de Pintura “Premio Cayetano Arroyo” y el Concurso de Redacción “Premio Paco Marín” en honor a nuestro añorado profesor y amigo. El 12 de marzo se dará a conocer los premiados de estos concursos escolares dentro de la XXX edición de la Bienal Internacional de Cine Científico (BICC Virtual 2020-21) Ronda-Arriate-Madrid-Moscú-México-Argentina-Ecuador.

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